Un cortometraje que nos cuenta una sencilla y bonita historia de amor, aunque también triste... donde la timidez y el destino también tienen su palabra.
Nos recuerda que es mejor tener un no por respuesta que no arriesgarse y quedarse con las dudas...
Espero que os guste este corto, que ha llegado a mí por casualidad (como dice la canción de Amaral), que combina el blanco y negro, el alemán, y dos canciones que me encantan Cómo hablar, de Amaral, y Se dejaba llevar, de Antonio Vega.
El causante de El sueño del caracol, Iván Sáinz Pardo, vallisoletano...






